Un típico piso del barrio de Descubridores-Escritores: 3 dormitorios, 1 baño, terraza y sin ascensor.
La razón de por qué decidieron vender también es bastante cotidiana en nuestro trabajo: además de ser una cuarta planta sin ascensor, querían irse cerca de sus hijos.
El comprador estaba buscando algo de estas características para invertir.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. No siempre os vamos a traer marujeos, ¡que también nos cansamos de escribir!
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