La suerte de trabajar en este sector.
Cuando conocemos a gente como nuestra vendedora, es cuando tenemos la oportunidad de recargarnos de energía y fuerza para soportar los carros y carretas durante las siguientes operaciones.
Además de vender un dúplex verdaderamente bonito, tener una familia de lo más agradable y ser una persona súper activa y alegre, ahora también es nuestra vecina, porque vendió y se vino bien cerquita de nosotros.
Los compradores son una pareja parleña de recién casados que querían comprar su primer inmueble y dejar de estar en alquiler. También tuvimos la suerte de conocer a sus familias, que también fueron muy agradables con nosotros.
Desde aquí os mandamos un abrazo enorme a ambas partes y a vuestras respectivas familias.
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Tu hogar en cada estación